UN BUEN DIA...
Ayer tuve un buen día. Pero no hubo nada extraordinario, solo cosas normales que me hicieron pasar un buen día. Generalmente esperamos grandes cosas para saber si tenemos ese gran día. Y resulta que hay tantas cosas cotidianas con las que podemos contar para lograr ese espíritu de vivir y de disfrutar la vida, que no las apreciamos.
Ya escribí alguna vez que me encanta ir al supermercado. Ayer fui al supermercado de costumbre y pasé un rato muy agradable haciendo compras, escogiendo frutas, verduras y demás artículos, y lo pasé de lo mejor. No es nada extraordinario lo que hice, pero el compartir con la gente en algo tan común como comprar alimentos, te puede dar mucha energía. Recorrer los pasillos buscando lo que necesitas, escuchar las quejas de la gente (iba a escribir “señoras”, pero se han dado cuenta que ahora somos muchos los hombres que vamos al supermercado???), escuchar música (a veces me crispo porque suena por ahí un vallenato), saludar a algunos amigos que no veo a menudo, ver cada “especimen” y lo que compran (que horror!!!)… en fin, hice algo normal pero le saque el máximo provecho para disfrutarlo.
No necesitamos de grandes cosas para pasarla bien, todo es cuestión de actitud ante la cotidianidad y el quehacer diario. He aprendido a que los pequeños detalles de la vida son los que mas te alegran la existencia. Solo tenemos que saberlos aprovechar, porque si esperamos cosas extraordinarias para estar bien, seguro que nos pondremos peor…Claro, no todo es perfecto y a todo no le puedes sacar provecho…en la noche prendí el TV y había cadena…que horror!!!
