LA VIDA EN LA CALLE...
Estos días he estado trabajando en mi casa en la tesis de un doctorado que estoy realizando, y me he dado cuenta que la vida en la calle es un quehacer diario de eventos.

Hace un rato, estaba en mi estudio y escuche gritos, gente alterada y esas cosas, lo que me hizo salir a dar un vistaso. A unos 20 metros de mi casa se estaba incendiando una ambulancia; frente a una clínica privada. Solo se incendió el motor y la rápida acción de algunos vecinos con extinguidores y mangueras evitó lo que pudo ser algo peor. Por supuesto llegaron ambulancias, bomberos, etc, y no faltáron los curiosos (entre los cuales me incluyo).
La calle tiene su propia vida, para bien o para mal, pero lo que importa es que siempre tiene historias que contarnos, de las cuales en algunas somos partícipes. Algo curioso del día a día...
DE NO CREER...
Ayer en la tarde se rompió una tubería de aguas blancas en la calle frente a mi casa y se hizo un “hueco” de más de dos metros de diámetro y de profundidad, claro, debido al socavamiento que hace el agua en el terreno. Al ver el peligro que significaba semejante hueco, y por supuesto, la perdida de agua inaceptable, llamé a emergencias 171 (el 911 de mi ciudad), para reportar el problema. Por supuesto, ya me había predispuesto a que pasaría un largo fin de semana sin que nadie se apareciera y con dos o tres accidentes que lamentar. Pero cual sería mi sorpresa cuando a la hora de haber realizado la llamada, se apareció una cuadrilla de Hidrosuroeste (la institución pública del servicio de agua) para reparar el daño que se produjo.
Es de aplaudir la rápida intervención de la gente de Hidrosuroeste en la solución de un problema que podría tener graves consecuencias. Una cosa buena dentro de tanta mediocridad en la que vivimos…lastimosamente!!!