lunes, enero 24, 2005

ODONTOLOGOS Y SUSHI...

Después de muchos años de cobardía, decidí hace tres semanas volver al Odontólogo. Si, ese profesional que muchos odian, no por ellos, sino por los aparatos que usan y sus singulares sonidos, pero que son tan necesarios para nuestra salud. Yo les digo “muelólogos”, pero los respeto mucho, a pesar del terror que les tengo. Todo había salido bien, a pesar de que mi dentadura era de impresionarse, con un trato magnífico de mi nueva Odontóloga, y unas jornadas llevaderas a pesar del susto.

Pero hoy todo cambió. Fue una tarde de terror, donde yo estaba tan petrificado por lo que había que hacerle a una de mis cordales, que no me hizo efecto la anestesia. Se podrán imaginar. Pero lo que quiero resaltar es la paciencia que me tuvo la doctora, sobre todo porque sabía de mis traumas de niño cada vez que visitaba al “querido” dentista. Me manejó muy bien desde el punto de vista psicológico, me dio ánimos, me hablo de muchas cosas como cocinar (uno de mis hobbies), me permitió pararme varias veces a descansar, a desestresarme y a tomar ánimo para continuar con la sesión de trabajo, por no decir para esconder mi cobardía. Al final, con mucho sufrimiento, terminó con éxito el trabajo.

No voy a decir que a partir de hoy cambié completamente mi actitud ante un Odontólogo, pero si cambiará la imagen que tenía de ellos. Hay que tener una gran vocación para trabajar todos los días con personas que en su mayoría los odian o por lo menos les tienen temor, pero que en fín de cuentas los necesitan. Tarde o temprano los necesitamos. El trabajo de mi dentadura continuará mañana, vendrán nuevos temores, nuevos sufrimientos pero tendré mas confianza. Ah, se me olvidaba…en medio de tanto sufrimiento, cuadramos en reunirnos a preparar sushi…Pudo haber sido una forma de tranquilizarme, pero seguro que lo haremos tarde o temprano…Pero quien no se tranquiliza de solo pensar en comer sushi???

1 Comments:

At 5:07 p. m., Blogger Guillermo said...

temo, realmente temo a los odontologos, conosco varios amig@s muy queridos y sin importar que me expliquen todo el procedimiento. sigo temiendo igual. un consejo (lo descubri hace como 2 años) un buen disco de (con audifonos por su puesto) de Glenn Miller (el y solo el) ayudara mas de lo que crees y eso que no soy tan fanatico del Jazz.

 

Publicar un comentario

<< Home